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¿Sabes qué son los créditos contra la masa? ¡Te lo explicamos para que no te tomen por sorpresa!

Al momento de acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad o a un proceso de concurso de acreedores, pueden surgir dudas de qué se debe pagar primero. Y esto corresponde a los créditos de masa. Aquí te explicaremos exactamente qué son los créditos contra la masa y cuáles son. 

¿Qué son los créditos contra la masa?

Se consideran créditos contra la masa a todos los gastos generados por una persona o empresa después de acogerse a un proceso concursal.

Si bien un procedimiento de tipo concursal se usa para acabar con las deudas, hay que tener presente que el desarrollo del caso genera unos gastos.

En el caso de las personas físicas, la mayoría de los gastos son por los honorarios de notarios, documentación o la representación y asesoría legal.

Para el caso de las empresas, los créditos a la masa pueden surgir por deudas para pagar salarios o para costear la operatividad del negocio.

Diferencia entre la masa activa y la masa pasiva

Aunque se habla de créditos a la masa en general, existe una clasificación interna: la masa activa y la pasiva.

La masa activa se refiere a todas las pertenencias de valor de quien se acoge a un proceso concursal. Por ejemplo, la vivienda o el coche. Incluso las inversiones son tomadas como masa activa.

Aquí también entran objetos como joyas, el mobiliario de la vivienda o acciones, títulos, y todo aquello que tenga una representación de valor monetario

Por su parte, la masa pasiva se refiere a todos los créditos y deudas que tenga el concursado con anterioridad a su proceso de concurso de acreedores.

Estas últimas deudas son las que pueden impulsar a que el deudor tome la decisión de acogerse a un proceso de liquidación o de concurso de acreedores.

Tipos de créditos contra la masa

Como ya sabemos que son gastos generados durante el proceso concursal, también debemos saber que existe una clasificación de los mismos: los laborales, los concursales y los de otros procesos.

Dentro de la ley concursal, los laborales son los más importantes, ya que tienen que ver directamente con los derechos de los trabajadores. 

Créditos de origen laboral

Como se mencionó, algunos créditos a la masa pueden generarse en el marco empresarial. El pago de salarios es un buen ejemplo de ello.

Si la empresa se acogió a un proceso concursal, se considerará créditos contra la masa la remuneración del último mes para los trabajadores.

También entrará a este tipo de crédito todo el salario de los empleados durante el tiempo que dure el proceso.

¿Y si un trabajador, o varios, requieren algún tipo de indemnización por una terminación de contrato? Esta también se incluirá como un crédito a la masa.

De hecho, es común que se den despidos o extinciones de contrato en este tipo de procesos. Tal situación puede ser determinada por el Administrador Concursal o el juez, dada la imposibilidad de que la empresa asuma el coste salarial.

Para las personas físicas, también aplica el crédito de origen laboral. Aquí entran todos aquellos que fueron generados, en el mes anterior al concurso de acreedores, por su actividad profesional.

Es de tener en cuenta que esta cantidad, asumida en los 30 días anteriores al concurso, no puede exceder, por ley, al doble de lo que se estipula como un Salario Mínimo Interprofesional.

Costas y gastos concursales

El inicio de un proceso concursal conlleva ciertos gastos. Estos son considerados como prioritarios y abarcan desde los costes de notario, hasta los costes del personal profesional que interviene.

Para empezar, hay que incluir el gasto de la declaración del concurso, lo cual incluye la emisión de medidas cautelares y las resoluciones judiciales.

Estas costas también pueden incluir honorarios de notariado, emisión de edictos y la realización y certificación de documentos.

A continuación, se debe tener en cuenta las costas de Administrador Concursal, quien será una figura fundamental en todo el proceso. Éste tendrá la potestad de decidir qué escenarios serán los más favorables para eliminar la deuda del concursado, por lo que tendrá el poder sobre bienes y propiedades.

Los honorarios de esta figura pueden extenderse durante todo el proceso. Esto es, hasta que el juez dé por finalizado el concurso y concluya el caso.

Por último, se debe añadir los costes relacionados con los honorarios de los abogados y letrados que ejercen la defensa del deudor. En muchos casos, este cobro se hace en fracciones mes a mes, aunque algunos despachos tienen una cuantía fija para el proceso.  

Gastos y créditos originados en otros procesos

Aquí encontramos créditos o deudas generados por el concursado, a causa de acuerdos civiles o responsabilidades judiciales que contraiga. Por ejemplo, por la pensión alimenticia de hijos que aún dependan de sus padres.

Los acuerdos o renegociaciones de créditos antiguos, que se den en el marco del concurso de acreedores, también se consideran, en un 50%, como créditos a la masa. 

¿Cuándo se pagan los créditos contra la masa?

Para la ley, este tipo de crédito tiene prioridad y son los que primero se pagan, por encima de cualquier otro crédito que se haya tenido antes del proceso concursal.

Es importante hacer la salvedad que, dentro del crédito a la masa, el de carácter laboral es el que tiene la principal atención, ya que se paga de inmediato, especialmente si se trata de una empresa. 

Esto debido a que la ley protege especialmente los honorarios de trabajo, y todo lo relacionado al salario, debe ser priorizado.

Otro caso que es de pago inmediato es la deuda que se tenga con el Estado o entidades gubernamentales, como es el caso de la Seguridad Social o Hacienda

Los restantes créditos a la masa se pagan de acuerdo a su orden de vencimiento. Es decir, los honorarios de figuras judiciales se pagan en las fechas estipuladas. 

Insuficiencia de la masa activa

Puede ocurrir que las propiedades o bienes del concursado no sean suficientes para satisfacer el total de las deudas que posee.

En ese caso, se dará una prioridad de pago, haciendo todo lo posible por satisfacer a la mayor cantidad de acreedores posibles.

En ese orden de ideas, las deudas que se pagan primero son aquellas adquiridas con los trabajadores (en el caso de los salarios de empleados de una empresa), seguida de las indemnizaciones a los mismos, los créditos alimenticios y, finalmente, los costes concursales.

Una vez se ha satisfecho el crédito contra la masa con la liquidación de propiedades, se procede a pagar las deudas anteriores al proceso concursal. 

Hay situaciones donde, aun con la liquidación de bienes, no se logra pagar a los acreedores más antiguos. Dada esta insolvencia, el juez puede emitir el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho, BEPI, aunque todo dependerá del proceso total del caso.

Como verás, existen muchos temas a tener en cuenta en un proceso de liquidación. Lo importante es conocer qué cosas no son negociables, como los mínimos vitales de tu manutención.

Si tú o tu empresa vais a pasar por un concurso de acreedores, o tienes dudas de cómo iniciar, ¡no dudes en escribirnos! Podemos evaluar la situación, y brindarte ayuda especializada. 

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