Fecha

Te explicamos qué implica un juicio monitorio, qué pueden embargarte por ello, y cómo actua ante la situación.

Si te ha llegado una notificación de un juzgado para cobrarte por deudas adquiridas, ¡este artículo es para ti! Te explicaremos cómo abordar la situación, qué pueden embargar en un juicio monitorio y qué deberías hacer para detenerlo.

Recuerda que, antes de que llegues a etapas de embargos, lo mejor es recibir asesoría de expertos en el área del derecho concursal. Si sientes que estás entrando al tope de las deudas, puedes escribirnos, para que te informemos cuál es tu mejor opción. 

Primero lo primero: ¿Qué es un juicio monitorio y cómo funciona?

Daniel quería comprarse un coche. Estaba cansado de no poder desplazarse a donde quisiera, y más,con su hijo pequeño. Así que acudió a una entidad bancaria para que le prestara dinero.

Los trámites fueron rápidos, se firmaron los documentos, y en unos cuantos días, ya tenía el desembolso. Toda la historia va color de rosa, excepto porque Daniel empezó a tener más deudas, hasta el punto de no poder pagarlas.

Después de varias cuotas sin pagar, recibió una notificación: una citación a un juzgado, radicada por el banco donde obtuvo el crédito, para exigir el pago de la deuda

La situación descrita anteriormente se trata de un caso de juicio monitorio. Se puede decir que es un procedimiento judicial que interpone un acreedor, para recuperar lo que le corresponde.

Y no sólo se usa para casos bancarios. Este mecanismo puede ser utilizado por autónomos y pequeñas empresas, que deban resolver situaciones de impago.

Lo que más se resalta de este mecanismo judicial, es que no requiere que el acreedor presente necesariamente un abogado, por lo que es un proceso que se puede instaurar de forma muy ágil, con sólo presentar las pruebas de la deuda no pagada.

¿Qué se reclama a través de un juicio monitorio?

Este tipo de juicios está diseñado para cobrar deudas y realizar acuerdos por morosidad, generalmente de medianas y pequeñas cuantías.

Se pueden reclamar deudas estrictamente monetarias (no en especie), que se encuentren vencidas. Esto es, que el plazo de pago se haya sobrepasado.

Sí y no: ¿Qué pueden y qué no pueden embargarte por medio de un juicio monitorio?

Si se ha recibido la notificación de un juicio monitorio y no se realiza el ni el pago, ni la oposición, en los 20 días hábiles que se da como plazo, se inicia un cobro forzoso. Dicho cobro implica embargos y limitaciones a la propiedad.

Hay que tener cuidado si esta es tu situación, ya que existen algunos límites en los embargos, los cuales no se pueden sobrepasar bajo ningún concepto. 

Lo que sí pueden.

Los embargos se efectúan sobre propiedades como coches, joyas, artículos de valor o que sean liquidables para saldar la deuda.

Pero no sólo se pueden embargar bienes tangibles: también es posible que se embarguen salarios, rentas de dinero, cuentas bancarias o acciones. 

Lo que no pueden.

Aunque mencionamos que el salario se puede retener, esto tiene un límite. No se puede embargar cantidades equivalentes o inferiores a lo estipulado como un Salario Mínimo Interprofesional.

De la única forma que se omite esta regla, es cuando se trata de una demanda por alimentos, donde el juez determinará qué porcentaje del salario debe estar destinado al pago de este compromiso.

Tampoco se podrán embargar los bienes físicos que sean necesarios para el ejercicio profesional del deudor, como herramientas o insumos para desempeñar su trabajo. 

¿Qué pasa si no tienes bienes ni tampoco cómo pagar?

Una difícil situación es cuando se te interpone un juicio monitorio y no cuentas con los recursos necesarios para enfrentarlo.

Este escenario tiene algunas soluciones, que se componen de realizar acuerdos con el acreedor, hacer una oposición, o acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Si se llega a acuerdos con el acreedor, este puede retirar la solicitud de juicio monitorio. Si se lanza una oposición, podrás ganar algo de tiempo. Y si las posibilidades de pagar son escasas, lo mejor es acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad, que elimina todas tus deudas. 

Alto ahí, no tan rápido: ¿Cómo detener un juicio monitorio?

En algunos casos, se interponen juicios monitorios a personas con difíciles situaciones financieras. ¿Te imaginas a Hacienda o a una empresa cobrándote insistentemente y que no tengas cómo pagar?

Para evitar que el deudor se enfrente a una situación extrema de estrés o la bancarrota total, existen formas de detener el juicio monitorio, por lo menos durante un tiempo.

Para ello, lo que puede hacerse es presentar una oposición al juicio. Algunas de las razones que pueden exponerse para el desacuerdo son las condiciones abusivas del contrato de crédito, la prescripción de la deuda o la nulidad, en caso de que se hayan presentado cláusulas poco claras para el deudor.

De todas las anteriores, la prescripción de la deuda es la que está sujeta a mayores condiciones, ya que claramente se debe mirar el tiempo transcurrido. Para este caso, se recomienda la asesoría de un experto en derecho, ya que cada tipo de deuda tiene diferentes periodos de caducidad. 

Se puede aludir a la nulidad del contrato, siempre y cuando se demuestre que no se especificaron adecuadamente los términos y condiciones del préstamo. Esto aplica especialmente para intereses, o para plazos de pago y amortizaciones.

Si el préstamo se dio bajo circunstancias poco equilibradas para el usuario, entonces se puede plantear la oposición por concepto de tarifas abusivas o usurarias. Tal situación se presenta comúnmente en las temidas tarjetas revolving, o en créditos informales, que no son regulados o supervisados exhaustivamente. 

La prescripción de una deuda.

Anteriormente te mencionamos que una de las formas de detener un juicio monitorio, es aludiendo a la prescripción de la deuda.

Por lo tanto, antes de entrar en pánico por un juicio de este tipo, es imperativo revisar los pormenores de la citación. Si lo que se está cobrando es un monto de vieja data, ¡puede que el proceso no sea válido! 

La ejecución de deudas: ¿Prescribe o no con el tiempo?

Todas las deudas tienen una caducidad. Lo que sucede es que hay ciertos tipos de deudas que son muy difíciles que prescriban, ya que quienes las emiten no van a desaprovechar oportunidad para cobrarla.

Por ejemplo, las deudas con Hacienda o la Seguridad Social resultan ser compromisos de los cuales será imposible librarse, ya que estas entidades manejan bases de datos donde se conoce quién y cuánto les adeuda.

Pero si por cualquier motivo tus acreedores no notificaron el interés de cobrar la deuda en un plazo de cinco años, estas ya no podrán ser cobradas.

Además de eso, si el acreedor no hace presencia y no cobra durante el juicio monitorio, el caso no podrá ser ejecutado y se archivará. 

El juicio monitorio y la Ley de la segunda oportunidad: ¿Cómo interactúan?

Cuando se acumulan muchas deudas de pequeñas cuantías, con sus respectivos intereses, se puede llegar a un estado de insolvencia. Sólo imagínate el daño que le puede hacer a tu billetera el tener una veintena de deudas, donde cada una va sumando intereses al mes.

Si la situación económica no te permite vivir con tranquilidad, lo mejor es acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Con ello, obtendrás beneficios como la pausa inmediata de las deudas, la renegociación con los acreedores y, si se agotan todas las posibilidades, el perdón de los compromisos financieros.

Ley de la segunda oportunidad: Una forma de evitar el embargo.

Uno de los grandes beneficios de la Ley de la Segunda Oportunidad, es que todos los procesos de embargo de bienes materiales y salariales se pueden detener, hasta que no se determine la situación del deudor.

Incluso, si se llega a acuerdos en la etapa extrajudicial con los acreedores, logrando plazos de pagos más prolongados, o quitas de intereses, es posible que no se tengan que rematar los bienes.

En resumen, lo ideal no es llegar hasta el juicio monitorio para reaccionar ante las situaciones de insolvencia. Negociar, asesorarse o utilizar las leyes en pro de los deudores son mecanismos válidos para salir de la situación. 

Cuando existan muchas deudas, lo mejor es buscar ayuda profesional. Cuenta con nosotros. Podemos guiarte para que tomes el proceso de Ley de Segunda Oportunidad de la mano de expertos. 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad