Recibir una carta con el logotipo de Intrum Justitia, o contestar una llamada donde un agente te exige el pago de una cantidad que quizás ni siquiera reconoces, es una experiencia que puede desestabilizar la tranquilidad de cualquier hogar. La incertidumbre se apodera del momento: ¿Quiénes son? ¿Es esto una estafa? ¿Pueden embargarme la cuenta mañana mismo? Estas preguntas son naturales y comprensibles. En un contexto económico donde muchas familias hacen malabares para llegar a fin de mes, la aparición de una empresa de recobro suele vivirse con angustia y sensación de vulnerabilidad.
Sin embargo, el miedo nace del desconocimiento. Lo primero que debes saber es que la maquinaria del recobro en España sigue unas reglas de juego muy específicas, y tú, como consumidor y ciudadano, tienes derechos que te amparan. No estás a merced de sus exigencias telefónicas ni de sus cartas amenazantes. Existe un proceso legal, unos plazos y unas herramientas que, bien utilizadas, pueden protegerte e incluso liberarte de esa carga financiera.
A lo largo de este artículo, desgranaremos paso a paso qué es Intrum, cómo operan legalmente y, lo más importante, qué estrategia debes seguir para defender tus intereses. Desde la verificación de la deuda hasta la posibilidad de acogerte a mecanismos de protección como la Ley de Segunda Oportunidad, te daremos la información necesaria para que dejes de ver a Intrum como un gigante invencible y empieces a tratarlo como lo que es: una empresa más sujeta a la ley.
¿Quién es Intrum Justitia y por qué tienen mis datos?
Es muy probable que nunca hayas firmado un contrato directo con Intrum Justitia. Por eso, su reclamación suele generar confusión. Para entender su papel, debemos mirar cómo funciona el mercado de la deuda. Intrum es una de las mayores empresas de gestión de crédito y cobro de deudas en Europa. En términos coloquiales, actúan a menudo como lo que se conoce como «fondos buitre» o agencias de recobro masivo.
Su modelo de negocio se basa en la adquisición de paquetes de deuda. Los bancos, empresas de telecomunicaciones o financieras de tarjetas de crédito acumulan impagos que les resulta costoso gestionar individualmente. Para sanear sus balances, venden estas deudas a empresas como Intrum por un precio significativamente inferior al valor real de las mismas. Una vez adquiridas, Intrum procede a reclamar el importe total (capital más intereses) al deudor original, obteniendo su ganancia en ese margen entre lo que pagaron y lo que logran cobrarte.
La base legal de su reclamación: La cesión de créditos
¿Es legal que me reclamen ellos si yo le debía dinero al banco? La respuesta corta es sí. Esta operación se sustenta en la figura jurídica de la «cesión de créditos», un proceso mediante el cual tu acreedor original transfiere el derecho de cobro a un tercero. Este procedimiento está plenamente regulado en el Código Civil español, específicamente en el artículo 1526, así como en los artículos 1218, 1227 y 1112.
Por lo tanto, Intrum tiene tus datos porque tu acreedor original se los ha traspasado legalmente junto con la deuda. Sin embargo, para que este cobro sea válido y exigible, deben cumplirse ciertos requisitos fundamentales:
- Debe existir un contrato original que defina las condiciones del préstamo.
- La deuda debe ser exigible, es decir, no debe haber prescrito.
- Idealmente, se debe notificar al deudor sobre la cesión del crédito, aunque la falta de esta notificación no siempre invalida la deuda, sí afecta a la buena fe del proceso.
Entender esto es vital: Intrum no es un juez ni una autoridad gubernamental; es una empresa privada que ha comprado un derecho de cobro y que debe respetar la ley para ejercerlo.
¿Debo pagar inmediatamente si recibo una carta de Intrum?
El primer impulso ante una carta certificada o una llamada insistente es pagar para «quitarse el problema de encima». No lo hagas sin verificar antes. Pagar sin comprobar es uno de los errores más comunes y costosos. Antes de soltar un solo euro, debes realizar una auditoría personal de esa reclamación.
Paso 1: Verificación de la deuda
Lo primero es evaluar si la información de cobro es correcta y si responde a las condiciones del contrato original. Muchas veces, en el traspaso de datos entre el banco y el fondo de recobro, se producen errores: deudas ya pagadas, cantidades infladas o titulares equivocados. Tienes derecho a solicitar la documentación completa de la deuda. Esto incluye el contrato original firmado por ti y el desglose de lo que se reclama (principal e intereses).
Paso 2: Análisis de cláusulas abusivas
Se recomienda hacer una revisión a profundidad del contrato original. Es frecuente que estos contratos contengan cláusulas abusivas o intereses de demora desproporcionados (usura) que van en contra de los derechos del consumidor. Si detectas intereses abusivos, estos pueden ser motivo de oposición a la deuda. No asumas que la cifra que Intrum pone en la carta es la verdad absoluta; a menudo incluye comisiones de recobro que no estás obligado a pagar legalmente si no fueron pactadas o si son desproporcionadas.
Paso 3: Comprobar la prescripción
Debes analizar si la deuda no ha cumplido su plazo de prescripción. Si la deuda es muy antigua, es posible que legalmente ya no puedan exigírtela por vía judicial, aunque intenten presionarte para que pagues voluntariamente.
Si tras analizar la documentación verificas que Intrum tiene razón, entonces se deben revisar los plazos legales para realizar el pago o buscar una solución, pero nunca antes de tener toda la información sobre la mesa.
Estrategias para negociar una deuda con Intrum Justitia
Si has verificado que la deuda es real, que no ha prescrito y que la cuantía es correcta (o aproximada), la negociación es una vía muy efectiva. Debes recordar que el objetivo principal de empresas como Intrum es recuperar la deuda o un porcentaje de la misma para obtener rentabilidad sobre la compra barata que hicieron. Esto te da un margen de maniobra.
La «Quita» o descuento
Suele pasar que la empresa ponga a disposición alternativas de pago como la «quita». Esto consiste en una reducción del total de la deuda a cambio de que esta sea pagada, generalmente en un pago único. Dado que ellos compraron tu deuda por un precio bajo, a veces aceptar el 50% o el 70% del valor nominal sigue siendo negocio para ellos.
- Consejo: Nunca aceptes la primera oferta. Si te ofrecen un descuento, es probable que puedan llegar a uno mayor si demuestras voluntad de pago pero incapacidad de cubrir el total.
Reagendar plazos
Si no puedes pagar una quita de golpe, se pueden reagendar los plazos de pago para acoplarse más a tus condiciones económicas actuales, o establecer un nuevo plan de pagos fraccionado. Esto permite aliviar la carga mensual.
Documentar el acuerdo
Este es el punto más crítico. Para poder tener mayor claridad de lo pactado en el futuro, lo que se recomienda es documentar todo por escrito.
- Nunca realices un pago parcial basándote en una promesa telefónica.
- Exige un documento donde Intrum especifique que, tras el pago de la cantidad acordada (la quita), la deuda quedará totalmente cancelada y te sacarán de los ficheros de morosos. Sin este papel, podrían cobrarte el dinero y luego reclamarte el resto.
Recuerda que tienes derecho a negociar y que es la vía más recomendada antes de llegar a los tribunales.
¿Qué pasa si ignoro las llamadas y cartas de Intrum?
La estrategia del avestruz (esconder la cabeza) rara vez funciona con deudas bancarias o de suministros gestionadas por grandes fondos. Si ignoras sistemáticamente las reclamaciones, la situación suele escalar.
Inclusión en ficheros de morosos (ASNEF)
Si persiste el impago y no hay comunicación, Intrum puede incluirte en una lista de morosos como ASNEF. Estar en estos ficheros tiene consecuencias graves para tu historial crediticio, dificultando la obtención de futuros créditos, hipotecas o incluso el alquiler de una vivienda. Además, los datos pueden permanecer allí hasta 5 años, momento en el cual deben ser eliminados, aunque la deuda siga existiendo.
Acoso vs. Reclamación legítima
Es cierto que estas empresas son muy persistentes. Sin embargo, las prácticas de cobro deben ajustarse a la normativa vigente. No pueden incurrir en acoso, amenazas o intimidación. Si recibes decenas de llamadas al día, contactan a tus vecinos o familiares, o utilizan un lenguaje agresivo, puedes denunciar estas prácticas ante las autoridades competentes. Tienes derecho a un trato justo y a la protección contra el acoso.
El Juicio Monitorio: El paso previo al embargo
Si el cobro amistoso falla, Intrum puede proceder con una demanda para lograr el pago a través de un juicio monitorio.
- La Demanda: El acreedor presenta la deuda ante un juez aportando evidencia.
- El Plazo: El juzgado te notificará y te brindará un plazo de 20 días para realizar el pago o presentar una oposición.
- Tu Respuesta: Es vital no ignorar esta notificación judicial. Si no respondes o no pagas en esos 20 días, el juez puede dar paso directamente al embargo judicial.
En este proceso, se hace necesario contar con un abogado especializado, ya que es el momento de identificar irregularidades en el contrato o en el procedimiento para defenderte.
¿Pueden embargar mis bienes?
Directamente, Intrum no puede embargar nada. Necesita una sentencia judicial. Pero si ganan el juicio monitorio (o si tú no te presentas), el juzgado sí ordenará el embargo siguiendo el orden establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil:
- Dinero o cuentas corrientes.
- Créditos y derechos a corto plazo.
- Joyas y rentas.
- Bienes muebles, acciones.
- Bienes inmuebles.
- Sueldos y salarios.
Es importante destacar que existen bienes inembargables, como el Salario Mínimo Interprofesional y herramientas de trabajo indispensables.
¿Cuándo prescribe una deuda reclamada por Intrum?
La prescripción es una de las defensas más potentes que tienes, pero también una de las más delicadas. Que una deuda prescriba significa que, por el paso del tiempo y la inacción del acreedor, este pierde el derecho a exigirla legalmente.
Uno de los requisitos para que el cobro sea válido es que la deuda sea exigible, es decir, que no haya prescrito. Por ello, antes de reconocer nada, se debe analizar si la deuda que se está cobrando no ha cumplido con su plazo de prescripción.
Sin embargo, hay una trampa: La interrupción de la prescripción. Cualquier comunicación fehaciente (un burofax, una carta certificada que firmes) o cualquier acto de reconocimiento de deuda por tu parte (como hacer un pequeño pago de buena voluntad o firmar un documento de compromiso) reinicia el contador de la prescripción a cero. Por eso es tan importante ser cauteloso en las comunicaciones con Intrum.
La solución definitiva: La Ley de Segunda Oportunidad
A veces, la negociación no es suficiente. Si te encuentras en una situación de insolvencia real, donde no puedes pagar la deuda que cobra Intrum ni tus otras obligaciones sin poner en riesgo tu subsistencia, existe una salida legal.
Para evitar llegar a extremos donde sean embargados los bienes o ingresos, el deudor se puede acoger a la Ley de Segunda Oportunidad. Esta herramienta legal permite a particulares y autónomos cancelar sus deudas (Exoneración del Pasivo Insatisfecho) si cumplen ciertos requisitos de buena fe.
Si buscas cómo evitar pagar a Intrum de forma legal porque realmente no tienes capacidad económica, esta es una alternativa válida que podría permitirte cancelar tus deudas según tu situación financiera y empezar de cero. Es un derecho que tienes como ciudadano para no estar condenado a la deuda perpetua.
Además, si la deuda es compartida con otra persona (como un préstamo con un cotitular), debes tener en cuenta el principio de responsabilidad solidaria. Esto significa que el acreedor puede exigir el pago íntegro a cualquiera de los deudores , por lo que la Ley de Segunda Oportunidad puede ser necesaria para proteger a ambas partes o para que uno de los deudores no cargue con toda la responsabilidad ante la insolvencia del otro.
En resumen, enfrentarse a Intrum Justitia requiere cabeza fría y estrategia. Si te reclaman una deuda, el primer paso es verificar que la deuda existe y es correcta consultando las condiciones del contrato inicial. Luego, puedes buscar acuerdos de pago documentados por escrito. Pero si la situación es insostenible, la ley te protege contra el embargo total y te ofrece vías como la Segunda Oportunidad para recuperar tu vida.
Sabemos que recibir estas reclamaciones genera ansiedad y dudas. No tienes por qué enfrentarte a gigantes financieros en solitario. Si Intrum Justitia te reclama una deuda, tienes dudas sobre la documentación, crees que te están cobrando intereses abusivos o estás considerando la Ley de Segunda Oportunidad, contáctanos hoy mismo. En la Asociación Afectados por la Deuda podemos brindarte la información útil y el asesoramiento especializado para que sepas exactamente de qué manera actuar y protejas tu patrimonio y el de tu familia.


