Imagínate la escena: estás en tu puesto de trabajo, concentrado en tus tareas diarias o quizás en medio de una reunión importante con tu jefe. De repente, suena el teléfono de la oficina o recibes una llamada en tu móvil corporativo. Al contestar, esperando que sea un cliente o un compañero, te encuentras con una voz fría y exigente que te reclama una deuda pendiente delante de tus colegas. El corazón se te acelera, las manos te sudan y sientes una mezcla de vergüenza y pánico. ¿Te suena familiar? Lamentablemente, esta es una táctica de presión psicológica utilizada por algunas empresas de recobro para desestabilizar al deudor y forzar un pago rápido.
Cuando se atraviesa por momentos económicos complejos y se tienen múltiples cuentas por pagar, es posible recibir cobros de empresas que compran deuda, como Pegaso Consumer Loans Limited o Gescobro . El miedo a perder el empleo o a que nuestra reputación profesional se vea manchada suele ser la palanca que estas agencias utilizan. Sin embargo, ¿tienen derecho a invadir tu esfera laboral? ¿Dónde termina el derecho al cobro y empieza el acoso ilegal?
Es fundamental entender que, aunque tengas una deuda, no pierdes tus derechos como ciudadano ni como consumidor. El desconocimiento es el mejor aliado de las prácticas abusivas. En este artículo, vamos a desglosar qué permite la ley, qué prohíbe terminantemente y cómo puedes defenderte si una agencia de recobro cruza la línea roja llamando a tu lugar de trabajo. Quédate hasta el final para descubrir las herramientas legales que protegen tu intimidad y tu nómina.
¿Es legal que las agencias de recobro llamen a mi trabajo?
Para responder a esta pregunta, primero debemos entender la naturaleza del negocio de estas empresas. Entidades como Pegaso Consumer Loans Limited o Gescobro funcionan, en muchos casos, comprando deudas a otras entidades financieras a un precio inferior al valor real . Una vez adquirida la deuda, su objetivo es cobrar el capital pendiente más los intereses, y es en esta recuperación donde obtienen su ganancia .
La premisa básica es que es legal que reclamen una deuda, siempre y cuando actúen dentro del marco legal establecido en nuestro país . La cesión de créditos permite que un acreedor transfiera el derecho de cobro a otro, según lo regulado por el Código Civil . Por lo tanto, el hecho de que te contacten para pedir el dinero no es, en sí mismo, ilegal.
Sin embargo, la legalidad del contacto tiene límites muy precisos. Aunque la compra de deudas es legal, las prácticas de cobro deben ajustarse a la normativa vigente, lo cual implica respetar en todo momento los derechos del consumidor . Esto significa que no pueden incurrir en acoso, amenazas o intimidación .
La línea entre el contacto y el acoso
Llamar a tu trabajo se convierte en un terreno pantanoso para estas empresas. Si bien pueden intentar localizarte, no tienen derecho a divulgar tu situación financiera a terceros. Si llaman a tu oficina y dejan un recado con una recepcionista, un compañero o tu jefe informando que eres un moroso o dando detalles de tu deuda, están vulnerando tu derecho al honor y a la intimidad.
Además, la insistencia desmedida es clave. Si ya te han contactado a tu teléfono personal y has respondido, llamar a tu trabajo es innecesario y puede considerarse una medida de presión abusiva. Las empresas de recobro están sujetas a las leyes de nuestro país y no pueden realizar acciones consideradas ilegales como el acoso . Por tanto, si la llamada al trabajo tiene como fin avergonzarte o poner en peligro tu puesto laboral, estaríamos ante una práctica denunciable.
¿Qué dice la Ley de Protección de Datos sobre las llamadas al trabajo?
La protección de tus datos personales es un derecho fundamental que no se suspende por tener una deuda. Cuando una empresa como Gescobro o Pegaso te reclama, debe tener la documentación completa y haberte notificado, idealmente, sobre la cesión del crédito . Pero el uso de tus datos, como tu teléfono de empresa, debe ser legítimo.
Si tú no facilitaste ese número de teléfono al acreedor original (por ejemplo, al banco con el que firmaste el préstamo), la agencia de recobro no debería tenerlo ni usarlo. A menudo, estas empresas realizan labores de investigación («skip tracing») para encontrar formas de contactarte, pero usar un dato no consentido para fines de cobro puede vulnerar la normativa de protección de datos.
El principio de confidencialidad
El deudor tiene derecho a un trato justo y a la protección contra el acoso . Esto incluye la confidencialidad de la deuda. Informar a tu empleador o compañeros sobre tu insolvencia es una violación flagrante de esta confidencialidad. Incluso si llaman y no dicen explícitamente «tiene una deuda», pero el tono, la frecuencia o el nombre de la empresa (si es evidentemente una agencia de cobros) revelan la naturaleza de la llamada, podrían estar infringiendo la ley.
Recuerda que tienes derecho a acceder a cualquier dato que consideres erróneo y solicitar su corrección . Si tienen tu número de trabajo y tú no deseas que te llamen allí, tienes herramientas para exigir que cesen esas comunicaciones, como veremos más adelante en el apartado de derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición).
¿Se considera acoso llamar a familiares o vecinos por una deuda?
Esta es otra de las tácticas de «tierra quemada» que utilizan algunas agencias cuando no logran cobrar rápidamente. Al igual que con las llamadas al trabajo, contactar a familiares, amigos o vecinos busca generar una vergüenza social que presione al deudor a pagar.
Sabemos que empresas como Gescobro pueden ser bastante insistentes y comunicarse por medio de diferentes canales como llamadas, mensajes, correos o visitas . Sin embargo, la ley es clara: el deudor tiene derecho a la protección contra el acoso, las amenazas u otro tipo de intimidaciones .
Llamar a un vecino para preguntarle por ti o decirle a un familiar que debes dinero cruza la línea de la gestión de cobro legítima y entra en el terreno de la coacción. La deuda es un asunto privado entre el acreedor y el deudor. Involucrar a terceros ajenos a la obligación (a menos que sean avalistas o deudores solidarios) es una práctica abusiva.
La responsabilidad solidaria: La única excepción
Hay una excepción importante. Si tus familiares firmaron el préstamo contigo, podrían tener una responsabilidad solidaria. En este caso, la responsabilidad solidaria se da cuando varias personas asumen por igual una obligación, por lo cual cada una de ellas debe cumplir con la totalidad de la deuda . Si tu familiar es codeudor solidario, el acreedor tiene derecho a dirigirse ante cualquiera de los deudores y exigir el pago íntegro .
En este escenario, llamar a tu familiar no sería acoso, sino un reclamo legítimo hacia otro responsable de la deuda. Por eso es vital saber si la deuda es mancomunada o solidaria, ya que en la solidaria el acreedor no tiene que dividir la deuda, sino que puede reclamar el total a cualquiera . Pero si tu vecino o tu tía no firmaron nada, llamarlos es absolutamente ilegal.
Cómo denunciar a una empresa de recobro ante la AEPD
Si sientes que estás siendo víctima de estas prácticas, no tienes por qué aguantar en silencio. Ante comportamientos abusivos puedes acudir a las autoridades competentes . Una de las vías más efectivas es la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Para que tu denuncia prospere, no basta con decir «me molestan». Necesitas pruebas. Aquí te detallamos cómo prepararte:
- Registro de llamadas: Guarda un historial detallado de las llamadas recibidas: fechas, horas, números de teléfono y duración. Si llaman a tu trabajo, pide a tus compañeros que anoten cuándo recibieron la llamada y qué les dijeron exactamente.
- Grabaciones: Si es posible, graba las conversaciones donde se evidencien amenazas o donde admitan haber llamado a terceros. Recuerda avisar que estás grabando o asegúrate de que tú seas partícipe de la conversación.
- Testimonios: Si llamaron a un vecino o familiar, pídeles una declaración escrita de lo sucedido.
- Burofax previo: Antes de denunciar, es muy útil haber enviado un requerimiento fehaciente (burofax) a la empresa de recobro exigiendo la rectificación de tus datos y la prohibición de llamar a teléfonos no autorizados.
Si a pesar de pedir que no llamen a tu trabajo lo siguen haciendo, tienes un caso sólido. Recuerda que aunque la reclamación de una deuda por parte de empresas como Pegaso es legal, deben preservar los derechos del consumidor en todo momento .
Pasos para ejercer tu derecho de rectificación y supresión de datos
No tienes que esperar a poner una denuncia para intentar detener las llamadas. Puedes ejercer tus derechos de forma proactiva. Si Gescobro o Pegaso te llaman a un número que no quieres, sigue estos pasos:
1. Verifica la deuda y el origen de los datos
Lo primero es evaluar si realmente la deuda responde a las condiciones del contrato original y si la información de cobro es correcta . Tienes derecho a solicitar la documentación completa de la deuda y verificar el contrato original . Pregúntales de dónde sacaron tu número de trabajo.
2. Envía una solicitud de rectificación
Redacta un escrito dirigido al servicio de atención al cliente de la empresa de recobro (sus datos suelen estar en sus webs o en las cartas que envían). En este escrito:
- Indica tus datos personales.
- Ejerce tu derecho de rectificación.
- Facilita un único número de teléfono de contacto (tu móvil personal) y una dirección postal o email.
- Prohíbe expresamente el uso de cualquier otro número, específicamente el de tu lugar de trabajo o el de familiares.
3. Guarda el comprobante
Envía esta solicitud por un medio que deje constancia, como un correo certificado o un burofax. La empresa tiene un plazo legal para responder. Si no lo hacen o siguen llamando a los números prohibidos, tendrás la prueba perfecta para la denuncia ante la AEPD.
4. Oposición a la deuda
Si tras revisar el contrato encuentras cláusulas abusivas o intereses usurarios, puedes presentar oposición a la deuda . A veces, disputar la deuda formalmente detiene temporalmente el acoso telefónico mientras se resuelve la legitimidad del cobro.
¿Pueden despedirme si llaman a mi empresa por una deuda?
El miedo al despido es la razón por la que muchas personas pagan deudas injustas o intereses abusivos sin rechistar. La respuesta corta es: No, no pueden despedirte legalmente solo por tener una deuda privada.
El Estatuto de los Trabajadores no contempla el tener deudas personales como una causa de despido procedente, a menos que tu trabajo esté directamente relacionado con la gestión de fondos y hayas firmado cláusulas específicas de solvencia (algo muy raro fuera del sector bancario o de seguridad).
Sin embargo, la realidad es que a las empresas no les gustan los problemas. Si las llamadas son constantes y bloquean la centralita, o si los cobradores se presentan físicamente, se genera un clima laboral incómodo. Esto podría llevar al empleador a buscar otras excusas para prescindir del trabajador. Por eso es tan importante cortar de raíz estas llamadas ejerciendo tus derechos de protección de datos inmediatamente.
Además, el hecho de que una empresa de recobro revele tu situación a tu empleador es un daño a tu imagen profesional. Si esto llegara a causar un despido o una sanción, podrías demandar a la agencia de recobro por daños y perjuicios, ya que su actuación ilegal (revelar datos protegidos) te causó un perjuicio económico directo.
Conclusión: Hay vida más allá del acoso
Vivir con el teléfono en silencio por miedo a contestar no es vida. Si empresas como Pegaso Consumer Loans o Gescobro te están reclamando una deuda, recuerda que lo primero es verificar que la deuda existe y es legítima . No te dejes intimidar por su agresividad. Tienen derecho a cobrar, pero tú tienes derecho a vivir tranquilo y a que se respete tu dignidad.
Si la situación económica es insostenible y no puedes pagar la deuda por no tener dinero suficiente, no tienes por qué soportar el acoso eternamente. El deudor se puede acoger a la Ley de Segunda Oportunidad . Esta herramienta legal está diseñada para personas en situación de insolvencia y permite cancelar las deudas legalmente, lo que detiene de inmediato todas las llamadas, los juicios y los embargos.
Resumiendo: si te llaman al trabajo, recopila pruebas, ejerce tu derecho de rectificación y, si persisten, denuncia. Y si la deuda es real pero impagable, busca una solución definitiva.
En la Asociación Afectados por la Deuda sabemos lo angustiante que es recibir estas llamadas. Si tienes dudas sobre cómo redactar el escrito de rectificación, si quieres saber si tu deuda tiene cláusulas abusivas o si estás considerando la Ley de Segunda Oportunidad para empezar de cero, contáctanos. Podemos brindarte información útil para que sepas de qué manera actuar y recuperes tu tranquilidad .


